Cumplir a tiempo no depende de memoria: depende de tener un calendario claro y de que alguien dé seguimiento. Este es un método sencillo para ordenar tus obligaciones.
1. Identifica tu régimen y tu actividad
Las obligaciones cambian según seas persona física o moral, tu régimen fiscal y si tienes trabajadores. Antes de armar cualquier calendario, confirma:
- Tu régimen fiscal vigente y tus obligaciones registradas ante el SAT.
- Si tienes trabajadores, y por tanto obligaciones de nómina, IMSS e INFONAVIT.
- Si facturas, y con qué frecuencia.
2. Separa por periodicidad
Agrupa lo que debes atender de forma mensual, bimestral y anual. Dependiendo de tu caso, podrían incluir declaraciones de impuestos, informativas, contabilidad electrónica, movimientos de seguridad social y pagos relacionados con nómina.
3. Revisa el Buzón Tributario con regularidad
Las notificaciones y requerimientos llegan por ahí. Revisarlo con frecuencia evita que un aviso pequeño se convierta en un problema mayor.
4. Mantén tu documentación al día
Facturas emitidas y recibidas, estados de cuenta, comprobantes de pago y contratos ordenados facilitan cada declaración y cualquier aclaración.
Tip: si no estás seguro de qué obligaciones te corresponden, una revisión preventiva con tu contador suele ser más económica que regularizar después.
¿Quieres que lo hagamos por ti?
En Soluciones Disar damos seguimiento a tus obligaciones y te avisamos con oportunidad. Escríbenos y cotizamos según tu caso.
Este artículo es de carácter informativo y no constituye asesoría fiscal o legal. Cada caso depende del régimen, la actividad y las obligaciones vigentes del contribuyente. Contáctanos para revisar el tuyo.